Guapos

El placer oculto en los dedos de los pies

No tengo ganas - 298300

Hace unas semanas, me pidieron que hiciera una presentación en un show llamado Bedpost. Bedpost se anuncia como un cabaret erótico. Yo era uno de los dos narradores incluidos en el programa, junto con un grupo de comediantes, unas bailarinas burlesque y, para finalizar, un concurso.

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Internet es ciertamente un buen lugar para vivir las sexualidades minoritarias, protegidos por la pantalla del ordenador. Pero abundante mejor es poder compartir las pasiones con tus semejantes, en vivo y en un ambiente de total familiaridad, por ello unas sesenta personas, cheat paridad entre hombres y mujeres, se reunieron en un local de la capital de la Costa del Sol. La autora recibiendo un masaje. Se animó a asistir, sabiendo que al menos iría a curiosear y si no le gustaba el ambiente se marcharía. A Charlie le gusta sobre todo el contacto físico con los pies: masajearlos, lamerlos, besarlos. Nacho descubrió que le gusta que le pisen. A Charlie, en cambio, no le llama la atención, el dolor denial va conmigo.

Parafilias: Fetichismo del ombligo : ¿ombligofilia?

La sensibilidad de los seres humanos tiene que ver con las terminaciones nerviosas, presentes en la piel, que sirven a manera de receptores sensoriales que proporcionan información al cerebro relacionada cheat la presión y la textura. De esta cualidad de los mamíferos puedes aprovechar para dar completo placer a tu hombre. Cada terminación nerviosa cuenta con una célula de Merkel. Las células de Merkel también se encuentran en la piel con pelo y sin pelo, en el ano, en los pezones. Tomando en cuenta esta condición fisiológica, los puntos erógenos masculinos no vienen al azar, sino que corresponden con la acumulación de terminaciones nerviosas y experimentan una sensibilidad singular.

Clasificados

Normalmente es un fetichismo en el que un individuo se siente fuertemente atraido por el ombligo humano. La respuesta de un fetichista al ombligo es la misma o muy similar a la excitación viendo genitales o algunas cosas relacionadas con el sexo como los pechos femeninos. Hay una subcategoría de fetichismo del ombligo, la martirio del ombligo, en el que el objetivo es someter a una intensa estimulación sensorial e incluso dolor el ombligo de una persona. Esto es hecho a menudo con la ayuda de una jeringa. Echando aceite libidinoso o cera en el ombligo. Metiendo alfileres en el ombligo, algo que no se debe confundir con los piercing en el ombligo. La generalidad cree que este fetichismo junto cheat otras muchas parafilias se deriva de un aprendizaje conductual en la niñez temprana, aunque haya habido casos bastante excepcionales de individuos desarrollando este fetichismo en su adolescencia y como adultos.